Nuestro impacto medioambiental en 2025
Un año más hemos calculado la Huella de Carbono anual de la organización siguiendo los principios del GHG Protocol, metodología internacional de referencia para la contabilización de emisiones de gases de efecto invernadero.
El cálculo nos permite conocer de forma objetiva dónde se generan nuestras emisiones, comparar nuestra evolución anual y, sobre todo, orientar las actuaciones hacia aquellas medidas con mayor potencial de reducción.
Además, este año hemos adelantado el proceso de verificación al primer semestre, mejorando nuestro procedimiento interno y permitiéndonos disponer antes de información para la toma de decisiones.
¿Qué estamos midiendo?
Por tercer año consecutivo analizamos las emisiones correspondientes a nuestros Alcances 1 y 2.
ALCANCE 1.
Las emisiones generadas de fuentes que controlamos directamente en la organización: combustibles utilizados en vehículos y combustibles consumidos en nuestras instalaciones.
ALCANCE 2.
Las emisiones asociadas a la energía eléctrica adquirida y consumida por nuestros centros. Para reducirlas estamos trabajando simultáneamente en dos direcciones: consumir menos energía al tiempo que se incrementa la energía eléctrica generada en nuestras propias cubiertas y consumir energía con menor impacto de carbono.
2025: reducción de emisiones y menor huella ambiental
En 2025 hemos conseguido reducir nuestro ratio de emisiones y cumplimos el objetivo anual de reducción de CO₂ establecido en nuestro Plan de Neutralidad conforme a la ISO 14068.
En él, el resultado ha sido -6,53% respecto al año anterior. Este dato refuerza una tendencia de mejora y nos permite avanzar hacia los objetivos definidos para los próximos años.
Durante 2025 hemos continuado reforzando nuestra estrategia de autoconsumo con un +10 % de incremento de la potencia fotovoltaica instalada respecto al año anterior, pasando a mejorar un +12 % el ratio de autosuficiencia energética.

Esto significa que, cada vez más, una gran parte de la energía que necesitamos es producida directamente en nuestras instalaciones, reduciendo la dependencia energética y las emisiones asociadas al consumo eléctrico.
Además, por segundo año consecutivo, nuestro centro logístico de Empresarium, en Zaragoza, obtiene la certificación “Balance de carbono global 0 tCO₂e”, un resultado de gran relevancia porque nuestra actividad logística está directamente vinculada a la distribución de los productos que comercializamos.
Pero reducir el impacto de nuestros centros logísticos forma parte de una estrategia más amplia, cuyo objetivo es avanzar hacia una distribución de materiales cada vez más eficiente y con menor huella ambiental.
2026: nuevas acciones para seguir mejorando
Durante lo que llevamos de 2026 hemos seguido trabajando en ampliar la producción energética propia con nuevas instalaciones fotovoltaicas.
Además, se han incorporado sistemas de almacenamiento de energía que permiten un mejor aprovechamiento de la energía renovable generada.
Otra acción que se ha llevado a cabo es la electrificación de los equipos de climatización, sustituyéndolos progresivamente y potenciando soluciones basadas en bombas de calor de alta eficiencia.

Por último, se han monitorizado y optimizado procesos para poder contar con un mayor seguimiento de nuestros consumos. De esta manera, se pueden detectar desviaciones, optimizar instalaciones y convertir rápidamente los datos energéticos en decisiones.

Con todas estas medidas aplicadas y nuestro trabajo y esfuerzo por mejorar, tenemos claro que la huella de carbono no se limita a ser solamente un indicador ambiental, sino una herramienta para mejorar la eficiencia, reducir los consumos de la organización y, en definitiva, agilizar la toma de decisiones para contribuir a un futuro más limpio y sostenible.
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