Sistemas de medición de temperatura corporal
Artículos Técnicos

Cómo instalar un sistema de medición de temperatura corporal

Mié, 10/06/2020 - 15:59

La medición de la temperatura corporal es una de las medidas preventivas que más ayuda a controlar la expansión de enfermedades que tienen un gran índice de contagio, como es el caso de la COVID-19.

Sin embargo, en las empresas, comercios, grandes superficies o, en definitiva, en cualquier espacio público o privado en el que haya una alta concentración de personas, no resulta ni operativo ni seguro tomar la temperatura de manera manual con un termómetro clínico. La solución la encontramos en las cámaras térmicas y los sistemas de medición de la temperatura corporal, herramientas cuya demanda está aumentando de manera considerable.

Pero ¿sabemos cómo funcionan estos sistemas? ¿cómo deben instalarse? ¿qué ventajas ofrecen?

Lo primero que debemos tener en cuenta son las necesidades del usuario y el ámbito de aplicación. No será lo mismo la entrada de un colegio donde ya hay un conserje y los flujos son en horarios puntuales (nos podría valer con una cámara térmica de mano), que un centro comercial o la entrada del metro, donde no puede haber un operario fijo, los flujos de personas son continuos y resulta más conveniente un sistema de detección autónomo más avanzado.

En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber para seleccionar la opción más adecuada y acometer su instalación.

Ubicación y distancia con el usuario

Al contrario de los termómetros clínicos, las cámaras térmicas se pueden utilizar manteniendo la distancia de seguridad recomendada por las autoridades sanitarias y permitiendo un flujo continuo de personas sin interrupciones. Los modelos más sencillos, como las cámaras térmicas de mano, pueden funcionar correctamente a una distancia de entre 1 y 2 metros asegurando una precisión muy elevada, en general, con un margen de error de 0,5 grados.

En el caso de equipos con prestaciones superiores, como las cámaras termográficas tipo bullet (con forma de bala), llegan a medir la temperatura a una distancia de entre 3 y 9 metros, dependiendo de la resolución de su sensor térmico. Recuerda que la distancia al usuario es importante ya que, cuanto más alejado esté el sistema de medición, menos invasivo resultará para el usuario.

En cuanto a su ubicación, que puede ser fija o móvil (mediante un trípode, por ejemplo), dependerá de las necesidades y del tipo de acceso. En general, no se recomienda situarlas en el exterior ni en zonas con fuertes corrientes de aire o incidencia solar directa sobre los equipos o las personas que van a ser monitorizadas, ya que su precisión puede verse afectada.

La importancia de la precisión. Sistema Black Body

Para reducir falsas alarmas y situaciones incómodas, a la cámara se le puede añadir un sistema Black Body, una pequeña caja de reducido tamaño que actúa como fuente constante de calibración e incrementa la precisión hasta un margen de error de 0,3 grados. La combinación de cámara térmica y blackbody permite la medición de temperatura de hasta 3 personas por segundo.

Su instalación es muy sencilla. El calibrador debe colocarse a una altura y distancia determinada de la cámara y siempre en su campo de visión y, dependiendo de la configuración del sistema, puede ser fija a techo o en un trípode.

En cualquiera de los casos, es recomendable tener operativo un segundo sistema de medición para confirmar, de una manera más individualizada, que existe fiebre.

Gestión de la información

La información de temperatura facilitada por una cámara térmica nos llega en tiempo real, por lo que, a no ser que se produzca una alerta, no es necesario paralizar el flujo de personas.

Eso sí, si queremos automatizar el proceso y evitar la presencia de un operario controlando in situ el acceso, podemos añadir diferentes complementos para poder gestionar la información recibida mediante un software, una simple conexión de red y un ordenador. Con un kit de detección de este tipo podremos visualizar imágenes tanto térmicas como ópticas, recibir capturas de imágenes si se detectan temperaturas corporales por encima del valor que hayamos predeterminado e, incluso, gestionar varias cámaras al mismo tiempo desde un puesto de control.

Además, en caso de que se supere la temperatura establecida, podremos configurar diferentes respuestas: desde la reproducción de un sonido o el envío de un mensaje al centro de control hasta, en función de la complejidad de la instalación, el bloqueo de un torno o una puerta.

Añadiendo un grabador y un software al sistema, también podremos generar una alarma si un usuario accede al recinto sin mascarilla, activar opciones para el reconocimiento facial, analizar estadísticas, etc.

Instalación

Una cámara termográfica de mano no requiere instalación ni puesta en marcha. En cambio, si nos decantamos por un kit de precisión, se requerirá una puesta en marcha especializada que solo un profesional puede realizar.

En cuanto a la instalación, lo más importante es definir previamente cuál es el mejor lugar para situar los equipos, de manera que se garantice la efectividad del proceso de medición sin que eso repercuta negativamente en la experiencia de usuario. Y una vez establecida la ubicación, respetar las cotas y distancias fijadas por el fabricante.

En cualquier caso, y para garantizar el correcto funcionamiento del sistema, es imprescindible que del diseño de la instalación y del montaje de los equipos se ocupen instaladores profesionales.

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