Claves de la iluminación led en la industria
Artículos Técnicos

Claves de la iluminación led en la industria

Lun, 13/01/2020 - 11:50

Según la Organización Mundial de la Salud, los problemas de salud relacionados con el trabajo generan un índice de absentismo laboral que supone una pérdida de entre el 4% y el 6% del PIB en la mayor parte de los países desarrollados. Por el contrario, unas condiciones laborales adecuadas pueden provocar efectos positivos en la salud e incrementar la productividad de la empresa.

De entre todos los factores que afectan a estas condiciones laborales, uno de los más importantes es la iluminación. En cualquier centro de trabajo debemos contar con un correcto diseño que, además de evitar que la salud de los trabajadores se vea afectada, permita reducir los costes de explotación.

Hasta el 80% de la factura eléctrica de un almacén puede llegar a provenir del gasto por iluminación. En ese contexto la tecnología led, bien aplicada, puede generar ahorros de hasta el 75%, con retornos de la inversión inferiores, en muchos casos, a un año.

Por todo ello, la reforma de las instalaciones convencionales para instalar tecnología led es una alternativa muy recomendable.

Sea la reforma de una instalación existente o la ejecución de una nueva, el proceso a seguir debe contar con tres fases:

1. SELECCIÓN DE PRODUCTO

Las luminarias industriales se encuentran en ambientes, por lo general, severos, con temperaturas extremas, presencia de polvo y humedad, alta probabilidad de impacto, vibraciones, grandes periodos de encendido, etc. Además, se instalan a gran altura y sobre espacios ocupados que dificultan su mantenimiento. En definitiva, se les exigen prestaciones (funcionalidad, eficiencia...), pero también robustez y elevada vida útil.

A modo de resumen, los principales parámetros técnicos que se deben tener en cuenta para seleccionar un producto de iluminación industrial son:

-Temperatura de color (CCT)

-Índice de reproducción cromática (IRC)

-Resistencia ante impacto (IK) y grado de protección (IP)

-Flicker o parpadeo

-Consistencia del color (SDCM)

-Vida útil

-Regulación del flujo

-Factor de potencia (FP) y distorsión armónica (THD)

-Rango de temperaturas de operación admitido

-Materiales de construcción

-Garantía

En definitiva, cada espacio y aplicación fijarán una serie de requerimientos y parámetros técnicos que han de ser tenidos en cuenta a la hora de seleccionar el producto y que debería ir más allá de la simple decisión por precio, ya que en la mayoría de los casos los productos más económicos no cumplen satisfactoriamente varios de los aspectos mencionados anteriormente.

2. DIMENSIONAMIENTO LUMÍNICO

Fijados los requerimientos técnicos del producto es posible acabar de definir este, en cuanto a potencia y óptica se refiere, mediante la realización de cálculos que garanticen el cumplimiento de los requerimientos lumínicos que marca la normativa vigente.

Además del nivel medio y de la uniformidad, existen otros parámetros que muchas veces no se verifican y son de elevada importancia. Es el caso, por ejemplo, del nivel de deslumbramiento o UGR. Es un parámetro que no se puede medir, pero sí calcular.

Existen en el mercado campanas industriales sin lentes que no controlan el haz luminoso y que generan, por tanto, un elevado deslumbramiento. Este tipo de productos, normalmente más económicos, si bien pueden ser aceptables para algunas aplicaciones (ej. zonas de paso), no pueden instalarse en cualquier sitio sin control ni verificación del UGR máximo, ya que pueden originar molestias y reclamaciones de los usuarios.

En la imagen inferior se puede ver un ejemplo de campana industrial sin lente (izquierda) y otra con lente integrada (derecha).

3. COMPLEMENTOS DE LA INSTALACIÓN

Una vez dimensionada la instalación y definidas las luminarias faltaría por valorar la conveniencia de introducir sistemas de regulación y control que ajusten los niveles lumínicos a los necesarios en cada momento, en función del aporte de luz natural, de la presencia de usuarios y de las preferencias de estos.

La regulación de flujo permitirá generar importantes ahorros energéticos y de mantenimiento por reducir el consumo eléctrico y alargar la vida de las luminarias, gracias al menos desgaste de estas (por excitar los leds a menor potencia).

 

En definitiva, la maduración y abaratamiento de la tecnología led para aplicaciones de iluminación en media y alta potencia es ya una realidad y facilita la renovación de las ineficientes instalaciones existentes.

El cambio, bien trazado y ejecutado, puede ayudar a reducir los costes de explotación a la vez que mejorar las condiciones laborales de los trabajadores y, en consecuencia, mejorar la productividad de las empresas. Para ello es crucial apoyarse en especialistas de iluminación que prescriban productos adecuados teniendo en cuenta las limitaciones de la instalación existente, las necesidades de cada cliente y la normativa vigente.