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Actualidad Sectorial

La normativa EPD aplicada a grifería

Mié, 14/01/2026 - 09:32

La Declaración de Prestaciones sigue siendo un documento esencial para garantizar que cualquier producto utilizado en el sector de la construcción cumple con los requisitos técnicos establecidos por la normativa europea.

En el caso de la grifería, esto significa asegurar que cada pieza responde a criterios de estanqueidad, durabilidad, resistencia mecánica, comportamiento frente a la presión y compatibilidad con las instalaciones de agua. La Declaración de Prestaciones aporta la base técnica que permite instalar un producto con garantías, pero hoy ya no es suficiente.

EPD, un documento que nos habla del impacto ambiental de un producto

La sostenibilidad se ha convertido en un criterio central en proyectos públicos y privados, y con ella ha llegado la Declaración Ambiental de Producto (EPD por sus siglas en inglés Environmental Product Declaration), una declaración ambiental tipo III regulada por la norma ISO 14025 y basada en un Análisis de Ciclo de Vida (ACV) conforme a las normas ISO 14040 y 14044.

Esto significa que no se trata de una etiqueta comercial ni de una declaración voluntaria del fabricante, sino de un documento técnico verificado por un tercero independiente que analiza el impacto ambiental del producto desde la extracción de materias primas hasta su fin de vida.

En el caso de la grifería y los platos de ducha, este análisis incluye aspectos como el origen y la transformación del latón o el acero inoxidable, el consumo energético en los procesos de fundición y mecanizado, los tratamientos superficiales, el transporte, el uso del producto y su potencial de reciclaje.

La EPD como ventaja competitiva

Para las marcas especializadas en grifería, duchas, mamparas y equipamiento de baño, la EPD representa una oportunidad estratégica. Además de que en un catálogo haya un diseño contemporáneo, líneas limpias y una apuesta clara por la funcionalidad y la durabilidad, incorporar EPD en estos productos permite complementar estos atributos con datos ambientales verificables. De esta manera, se alinean con las exigencias actuales del mercado y reforzando la confianza de arquitectos, interioristas, instaladores, constructores y reformistas.

La grifería y los platos de ducha son un elemento presente en prácticamente todos los espacios húmedos de un edificio, por lo que su impacto ambiental acumulado es significativo. Disponer de EPD permite cuantificar ese impacto y facilitar su integración en proyectos con criterios ambientales estrictos.

Clasificación según el material

Las EPD se elaboran siguiendo unas Reglas de Categoría de Producto (PCR) específicas para cada tipo de material o equipo. En el caso de la grifería, estas reglas definen cómo evaluar el impacto de los materiales metálicos, los recubrimientos, los componentes internos y los procesos de fabricación.

Esto permite comparar productos dentro de una misma categoría con criterios homogéneos. Disponer de EPD demuestra con datos objetivos cómo cada diseño contribuye a la sostenibilidad del edificio, con variaciones dependiendo del tipo de acabado y material.

 

La importancia de la EPD no es solo técnica, sino también normativa y estratégica. Cada vez más administraciones públicas incluyen requisitos ambientales en sus pliegos, y muchas permiten o exigen justificar el impacto de los materiales mediante EPD verificadas.

Esto afecta directamente a productos como la grifería, que forma parte de todas las instalaciones de agua. Además, las certificaciones ambientales más reconocidas —LEED, BREEAM o VERDE— otorgan puntuación adicional a los proyectos que incorporan productos con EPD. En edificios donde se busca una alta calificación ambiental, disponer de grifería con EPD puede marcar la diferencia entre cumplir o no los requisitos del proyecto.

El ejemplo de Stillo con su grifería y sus platos de ducha

Las marcas especialistas en productos de baño, por tanto, pueden contar con una ventaja competitiva clara: sus productos podrían ser prescritos no solo por su diseño y funcionalidad, sino también por su contribución documentada a la sostenibilidad.

La EPD también impulsa la mejora continua en el diseño y la fabricación. Permite identificar dónde se generan los mayores impactos ambientales y cómo reducirlos: optimización del peso de los componentes, uso de materiales reciclados, procesos de fabricación más eficientes, reducción del consumo energético, embalajes más sostenibles o mejoras en la durabilidad.

Por ejemplo, en un catálogo como el de la marca especializada Stillo, donde la estética y la calidad son pilares fundamentales, integrar criterios ambientales en el diseño le ha permitido reforzar aún más el valor del producto y alinearlo con las expectativas y necesidades del mercado actual.

Para Stillo, contar con EPD en sus colecciones de grifería, no solo ha facilitado su uso en proyectos con certificaciones ambientales, sino que también le ha posicionado como un referente en diseño responsable y respetuoso con el medioambiente. De esta forma, la EPD se incluye en sus colecciones de grifería Hades, Eros, Zeus, Cronos, Hera, Kyra y Capri.

Además de la grifería, su línea de platos de ducha de piedra natural también cuenta con esta certificación dado que se fabrican siguiendo estándares ambientales que aseguran su durabilidad y sostenibilidad.

En definitiva, los elementos de baño del futuro no solo deben funcionar bien y ser estéticos: deben ser transparentes, eficientes y respetuosos con el entorno. Y la EPD es la herramienta que permite demostrarlo.

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