Paneles fotovoltaicos para instalación de fototermia.
Artículos Técnicos

Fototermia: ventajas de generar ACS con energía fotovoltaica

Mié, 16/09/2020 - 17:24

Las actuales exigencias en materia de normativa nos obligan, cada vez más, a buscar máxima eficiencia en las instalaciones y una elevada contribución de fuentes de energía renovables. En este contexto, la fototermia se presenta como una alternativa más que interesante para dotar de ACS a una vivienda.

En este artículo te contamos cómo es su funcionamiento, qué necesitas para realizar una instalación y cuáles son sus ventajas.

En primer lugar, debes saber que, con la fototermia, al igual que con la solar térmica, aprovechamos la energía del sol para calentar el agua. La diferencia es que en el caso de la fototermia empleamos la electricidad generada por los módulos fotovoltaicos para calentar el agua en un acumulador convencional mediante una resistencia eléctrica con corriente continua.

Instalación rápida, sencilla y segura

Para su instalación únicamente se necesitan los paneles solares y una estructura de soporte, el cableado, un cuadro de protección, un dispositivo de control y regulación que gestiona la producción de ACS y los excedentes energéticos, y un acumulador.

No necesita circuito hidráulico ni bombas circuladoras, únicamente dos cables de 6mm (polo positivo y polo negativo) entre los módulos fotovoltaicos y el acumulador. Por tanto, no se requiere demasiado espacio y permite largas distancias entre los elementos sin que se produzcan pérdidas térmicas. Además, los módulos utilizados son más ligeros que los de las instalaciones solares térmicas, por lo que la manipulación y el montaje son más rápidos.

Sistema eficiente

Los módulos solares utilizados en fototermia transforman la radiación solar de forma más eficiente que los térmicos al producir energía con índices de radiación inferiores.

Además, permiten el aprovechamiento de los excedentes energéticos una vez alcanzada la temperatura de consigna en la producción de ACS. De esta manera, pueden ser utilizados para la alimentación de una segunda resistencia eléctrica en un acumulador de inercia o para la producción de energía eléctrica de la vivienda, para lo que, eso sí, necesitaremos instalar un inversor y un cuadro de protección de corriente alterna.

Escalable y versátil

Las instalaciones de fototermia pueden diseñarse según las necesidades existentes, ya sea para uso doméstico o para aplicaciones que requieran un mayor tamaño.

De esta manera, tanto los paneles fotovoltaicos y la potencia que ofrecen como el volumen del acumulador pueden dimensionarse en función de las necesidades de ACS existentes.

Además, es un sistema fácilmente hibridable con otras soluciones, no solo para el autoconsumo fotovoltaico, sino también para unirlo con aerotermia o con una caldera convencional.

Mínimo mantenimiento

Al emplear la electricidad como medio para calentar el depósito de agua, carece de todos los problemas derivados del empleo de un circuito hidráulico (sobretemperaturas del fluido, riesgo de heladas, caídas de presión, necesidad de aditivos…). De esta manera, las necesidades de mantenimiento de la instalación son mínimas.

Sin problemas de estética

Los paneles solares fotovoltaicos requieren una menor inclinación que los térmicos, lo que mejora la estética de la instalación y su integración en la cubierta, aspecto en el que ha habido grandes avances en los últimos años, especialmente con la irrupción de los paneles monocristalinos “all-black”.

Cumple normativa CTE

La fototermia es una fuente de energía 100% renovable, ecológica y sin emisiones de CO2 a la atmósfera. Por tanto, cumple con todas las exigencias del nuevo CTE.

En concreto, la sección HE4 del CTE establece en un 70% (un 60% si la demanda es inferior a 5.000 litros/día) la contribución mínima de energía renovable para cubrir la demanda de ACS en edificios, por lo que la fototermia es una alternativa más que óptima para edificios residenciales.