Grifos electrónicos
Artículos Técnicos

Grifos electrónicos, higiene y seguridad para baños de uso público

Lun, 25/05/2020 - 10:01

Las consecuencias del coronavirus ya han llegado también a los materiales y soluciones que los profesionales utilizan para sus instalaciones de fontanería o electricidad.

Aunque todavía es pronto para valorar los efectos concretos que tendrá la pandemia en nuestro día a día laboral, fabricantes, distribuidores e instaladores ya se están adaptando a la nueva situación para cumplir con las nuevas normativas de higiene o con las propias necesidades de los clientes.

En este artículo os hablamos de una solución que ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una necesidad en toda instalación o reforma que se realiza en baño público: la grifería electrónica. Se trata de una alternativa que hasta ahora no tenía demasiado peso en el mercado, pero que constituye una opción con múltiples ventajas tanto desde el punto de vista de la higiene como del ahorro y la seguridad.

¿Qué es exactamente un grifo electrónico y cómo funciona?

La principal característica de un grifo electrónico es que no dispone de mandos para accionar la salida del agua, con lo que no requiere tocarlo para encenderlo. Su funcionamiento es muy sencillo. Aunque hay de diversos tipos, los más extendidos son los que cuentan con un sensor de infrarrojos que, al detectar la presencia de nuestras manos, accionan la salida del agua. De igual manera, el grifo se apaga cuando el sensor no detecta nuestras manos.

Aunque su uso se da especialmente en lavabos, también hay disponibles para otras necesidades, como duchas, fregaderos de cocina o, incluso, urinarios, y en los últimos tiempos también comienzan a instalarse dispensadores electrónicos de jabón para completar el circuito completo de lavado sin que haya contacto con ningún elemento.

¿Qué tipos de grifos electrónicos existen?

La dificultad de instalación de un grifo electrónico depende de diversos factores, como la fuente de energía que utilice (batería o red eléctrica), la ubicación (murales o de encimera), su grado de integración (electroválvula y baterías integradas o en caja aparte), los diferentes complementos y funcionalidades que incorpore (ajuste de temperatura, programación de caudal y del tiempo de apertura, sensibilidad del sensor, sistemas de seguridad de corte automático, etc.)

Respecto al AJUSTE DE TEMPERATURA, existen dos grandes tipos de grifos electrónicos:

Grifos a un agua. Con este sistema solo entra un tubo de agua al grifo y el usuario no puede ajustar la temperatura. Requieren la instalación de una válvula de mezcla aguas arriba para que el instalador defina, previamente, la combinación entre fría y caliente y, por tanto, la temperatura. La válvula puede ser mecánica o termostática. En la actual situación son los más adecuados, ya que evitan el contacto del usuario con el grifo.

Grifos a dos aguas. Mediante una palanca ubicada en el propio grifo, el usuario puede decidir la mezcla de agua fría y caliente y, por tanto, la temperatura de salida del agua. Aunque antes del lavado, en este caso el usuario debe entrar en contacto con el grifo si quiere una mezcla de agua fría/caliente concreta.

Otra circunstancia que influirá en la dificultad de la instalación es si la electroválvula y las baterías se encuentran INTEGRADAS EN EL GRIFO O UBICADAS EN UNA CAJA APARTE:

Grifo integrado. Es más fácil de instalar, pero el mantenimiento y el cambio de baterías puede resultar más complicado. Suele ser más voluminoso, por lo que la estética del grifo también puede verse resentida.

Grifo con electroválvula y baterías en una caja aparte. Es más fácil de mantener, suele ser más pequeño, pero hay que buscar un sitio donde ubicar la caja. Generalmente se suele instalar debajo de la repisa. Permite más posibilidades en cuanto a diseño.

¿Cuáles son las principales ventajas de los grifos electrónicos?

1. Higiene

En la actual situación, la principal ventaja de este tipo de grifos es que al no tener que tocarlos para accionarlos, evitan riesgos de contagio de cualquier tipo de virus, por lo que son ideales para espacios públicos: bares, restaurantes, hoteles, gimnasios, oficinas, hospitales, etc.

2. Ahorro

Gracias a su sensor, el sistema solo se acciona cuando lo necesitamos, por lo que se produce un inmediato ahorro tanto de agua como, lógicamente, en la factura. Esto es especialmente importante en lugares públicos donde los usuarios pueden no ser tan cuidadosos como en sus propias casas.

3. Seguridad

Otra de las ventajas de la grifería electrónica es que se evitan incidencias derivadas de grifos mal cerrados o de descuidos al dejarlos encendidos.

4. Comodidad

Además de las razones de ahorro e higiene, aportan confort y comodidad al usuario, al tiempo que resultan muy indicados para personas con movilidad reducida, niños, etc.

En definitiva, un producto que ya estaba a disposición del profesional, pero que, dadas las actuales circunstancias, va a crecer exponencialmente, especialmente para su instalación en lugares públicos.

Los sistemas automáticos y electrónicos que funcionan sin necesidad de contacto, y no solo en lo que a grifería se refiere, han venido para quedarse y el instalador profesional debe conocer todas las alternativas existentes en el mercado para ofrecer la mejor solución a sus clientes.

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